"El invierno está llegando para el diésel": S&P Global prevé escasez global de combustible y precios récord
S&P Global Energy proyectó un agravamiento en la escasez mundial de diésel hacia el cuarto trimestre de 2026, impulsado por inventarios históricamente bajos, exportacione
El mercado global de refinados enfrenta un escenario de alta tensión operativa marcado por la constante erosión de los inventarios, en una coyuntura donde «el invierno está llegando para el diésel>>, de acuerdo con un nuevo informe de la firma S&P Global Energy Fuels and Refining distribuido por el portal especializado Rigzone.
El estudio advierte que la compresión sobre los productos refinados continúa acentuándose en un momento crítico. Si bien el fin de la temporada veraniega de viajes ofrece un alivio a la demanda de gasolina —cuyas existencias globales iniciaron septiembre en sus niveles más bajos para cualquier mes en al menos una década—, el mercado de diésel encara su periodo de mayor exigencia estacional a las puertas de las cosechas agrícolas de otoño en el hemisferio norte y del aumento en la demanda de calefacción en el noreste de Estados Unidos, Europa y el norte de Asia.
Durante agosto de 2026, las exportaciones mundiales de diésel retrocedieron a un promedio de 5,85 millones de barriles por día (bpd), lo que supone una caída del 25% frente a agosto de 2025. En Estados Unidos, los precios alcanzaron picos históricos mientras los inventarios retrocedieron por debajo de los mínimos estacionales registrados en los últimos cinco años, a pesar de que las plantas refinadoras han operado a ritmos récord. Ante esta dinámica, S&P Global Energy elevó sus proyecciones sobre los márgenes globales de refinación del diésel (crack spreads), estimando que promediarán alrededor de $84 por barril en lo que resta de 2026, lo que representa un incremento de $31 por barril respecto a las proyecciones previas.
«La industria ha pasado seis meses administrando una interrupción récord, pero el próximo desafío es adaptarse a un mundo donde el suministro permanece limitado por más tiempo de lo esperado>>, afirmó Karim Fawaz, director ejecutivo de S&P Global Energy. El ejecutivo subrayó que «los inventarios son bajos, la capacidad de refinación de repuesto es escasa y la demanda estacional está a punto de fortalecerse en el momento exactamente equivocado>>, por lo que anticipó que «los responsables políticos pronto pueden enfrentar compensaciones incómodas>> al equilibrar la seguridad energética, la asequibilidad y el control de la inflación.
La degradación del aparato de refinación global responde al deterioro prolongado de la capacidad de procesamiento. Las corridas globales cayeron más de 6 millones de bpd en agosto frente a 2025, y S&P Global recortó su previsión para el cuarto trimestre de 2026 a 79,4 millones de bpd (2 millones de bpd por debajo de su informe anterior). En Oriente Medio, la firma descartó una recuperación de las operaciones a niveles previos al conflicto militar antes de finales de 2027, calculando que el procesamiento regional se mantendrá en 7,7 millones de bpd durante 2026 —unos 2 millones de bpd por debajo del año previo— debido a daños físicos, parálisis logística o incapacidad operativa.
A la par, la refinación en Rusia continúa estancada cerca de los mínimos registrados en julio de 2026, previéndose un repunte apenas gradual a partir de septiembre. S&P Global resaltó que la prohibición de exportaciones impuesta por Moscú eliminó un 10% del suministro marítimo mundial, advirtiendo que nuevas caídas en las plantas rusas podrían obligar a ese país a importar combustible para cubrir su demanda interna, lo que profundizaría la pérdida efectiva de casi 1 millón de bpd de exportaciones de diésel. En contraposición, las refinerías en Estados Unidos han operado cerca del 97% de su capacidad instalada, mientras Europa y Norteamérica bordean máximos históricos para aprovechar los márgenes récord, dejando escaso margen de maniobra ante paradas no programadas.
Daniel Evans, director global de Investigación de Combustibles y Refinación de S&P Global Energy, explicó que la primera fase de la crisis logró amortiguarse gracias a los inventarios, la flexibilidad operativa y las reconfiguraciones del comercio global. Sin embargo, precisó que «esos amortiguadores no están desapareciendo, pero se están volviendo progresivamente más débiles. Los mercados están entrando en invierno con menos margen de error que en la primavera>>.
Por su parte, el análisis macroeconómico de Saxo Bank coincide en situar a los productos procesados en el centro del ajuste energético. Ole Hansen, jefe de Investigación de Productos Básicos de la entidad danesa, detalló que los precios del diésel tanto en Europa como en Estados Unidos han superado el techo histórico de $220 por barril, cotizando el gasóleo europeo y el diésel de ultra bajo azufre (ULSD) de Nueva York al doble del precio del crudo Brent. Hansen detalló que el gasóleo europeo acumula una rentabilidad total del 232% en lo que va de año y el ULSD del 203%, ampliamente por encima del alza del 117% registrada por el crudo Brent.
Hansen alertó que el diésel minorista en Estados Unidos escaló esta semana hasta un récord de $6.27 por galón, e insistió en que el impacto de esta escalada se filtrará a la economía real a través del transporte de mercancías, la minería, la construcción y la agricultura. En esa misma línea, un informe de los analistas de BMI (unidad de Fitch Group) citado por Rigzone constató que los precios del diésel superaron los $200 por barril el pasado 9 de septiembre, «elevando el espectro de la escasez de combustible>> de cara al cuarto trimestre.