TGN proyecta un nuevo gasoducto desde Vaca Muerta a Córdoba con inversión de US$ 2.200 millones
Transportadora de Gas del Norte (TGN) planea la construcción del gasoducto Manuel Belgrano, conectando Tratayén en la cuenca Neuquina con La Carlota en Córdoba. Este proy
Transportadora de Gas del Norte (TGN) ha anunciado planes para la construcción de un nuevo y ambicioso gasoducto, que conectará la prolífica cuenca de Vaca Muerta en Neuquén con la provincia de Córdoba. Bautizado como "Manuel Belgrano", este proyecto estratégico busca fortalecer la infraestructura de transporte de gas natural en Argentina, consolidando el papel del país como productor clave en la región.
La obra, considerada de gran envergadura para el sector energético, unirá Tratayén, epicentro de la producción de gas no convencional en la cuenca Neuquina, con La Carlota, un punto neurálgico en la provincia de Córdoba. Se estima que la inversión total necesaria para su concreción asciende a aproximadamente 2.200 millones de dólares, una cifra que subraya la magnitud y el impacto potencial de la iniciativa.
Con una capacidad inicial proyectada de abastecimiento de 13 millones de metros cúbicos diarios, el gasoducto Manuel Belgrano representa un incremento sustancial en la capacidad de distribución de gas desde Vaca Muerta. La compañía ha establecido un cronograma ambicioso, previendo su puesta en funcionamiento para abril de 2029, lo que implica un periodo de construcción y desarrollo intensivo en los próximos años.
Este gasoducto es crucial para el desarrollo energético de Argentina, permitiendo una mayor evacuación de la producción de gas de Vaca Muerta y facilitando su llegada a centros de consumo e industrias en el centro del país. Su concreción no solo garantizará un suministro más robusto y confiable, sino que también potenciará las exportaciones regionales, aliviando la dependencia de importaciones de gas y consolidando la seguridad energética nacional.
El proyecto de TGN se enmarca en un contexto de expansión de la infraestructura gasífera argentina, vital para capitalizar el potencial de sus vastas reservas de hidrocarburos no convencionales. La inversión de 2.200 millones de dólares y la capacidad proyectada subrayan el compromiso del sector privado con el crecimiento energético del país, abriendo nuevas oportunidades para el desarrollo industrial y la generación de empleo en las regiones involucradas.