Neuquén impulsa la reutilización de agua de fracking en Vaca Muerta para riego agrícola
La provincia de Neuquén está presionando a la industria petrolera para que reutilice el agua proveniente de las operaciones de fracking en Vaca Muerta, con el fin de dest
La provincia de Neuquén está acelerando las gestiones con las empresas petroleras que operan en el yacimiento no convencional de Vaca Muerta, con el objetivo de impulsar la reutilización del agua generada en las hidrofracturas. La iniciativa provincial apunta a que este recurso hídrico, una vez tratado, sea aprovechado para el riego de aproximadamente 5.000 hectáreas destinadas a proyectos agrícolas y ganaderos en la región.
Esta estrategia emerge en un contexto donde la gestión del agua es crítica para la sostenibilidad de la actividad hidrocarburífera. Vaca Muerta, uno de los reservorios de shale gas y petróleo más importantes del mundo, demanda grandes volúmenes de agua para el proceso de fracking, generando a su vez importantes caudales de agua de retorno que requieren tratamiento y disposición adecuada. La reutilización representa una alternativa clave para mitigar el impacto ambiental y optimizar el uso de los recursos hídricos.
Actualmente, existe normativa provincial que permite la utilización de agua de retorno tratada para diversos fines, incluyendo la industria petrolera, pero su aplicación en actividades agropecuarias aún no está masificada. La provincia busca reforzar el marco regulatorio y estimular la inversión en infraestructura de tratamiento y transporte que permita concretar estos proyectos de riego. La meta de 5.000 hectáreas subraya la ambición de transformar un desecho en un insumo valioso para el desarrollo económico local.
Paralelamente a esta presión sobre la industria, el gobierno de Neuquén se encuentra trabajando activamente en la elaboración de un nuevo Código de Procedimiento Ambiental. Este instrumento legal tiene como propósito fundamental unificar y actualizar toda la normativa ambiental vigente en la provincia, proporcionando un marco más claro y robusto para la evaluación de impacto ambiental y los procedimientos de autorización de proyectos, incluyendo los del sector energético.
La implementación efectiva de esta política tendrá un impacto directo en la industria petrolera de Vaca Muerta, que deberá adaptar sus operaciones y considerar nuevas inversiones en tecnologías de tratamiento y gestión de agua. Esto no solo podría derivar en una reducción de costos asociados a la disposición de efluentes, sino que también mejoraría la licencia social para operar, al demostrar un compromiso tangible con la sostenibilidad ambiental y el desarrollo de otras actividades económicas.
Esta iniciativa posiciona a Neuquén a la vanguardia en la búsqueda de soluciones innovadoras para la convivencia entre la explotación de recursos no convencionales y la protección del medio ambiente. El éxito de este plan no solo beneficiaría a la provincia en términos agrícolas y ambientales, sino que también sentaría un precedente importante para otras regiones productoras de hidrocarburos en América Latina que enfrentan desafíos similares en la gestión del agua.