Jorge Jara Salas: “Este país va a cambiar, en 3 años va a ser otra Venezuela”

En una entrevista exclusiva con Oil & Energy Stream, el ingeniero y empresario petrolero Jorge Miroslav Jara Salas analiza el panorama energético de Venezuela. Jara detal

Durante la entrevista con Oil&Energy Stream, Jorge Miroslav Jara Salas se mostró sumamente optimista sobre el futuro de la producción petrolera en Venezuela. Al respecto, Jara enfatizó una de sus frases más contundentes: "Este país va a cambiar, en 3 años va a ser otra Venezuela, completamente distinta" . Según el especialista, actualmente, la Faja Petrolífera del Orinoco produce unos 700,000 barriles por día (bpd), lejos de su pico histórico de 1.3 millones de bpd alcanzado en mayo de 2017. De igual forma, la Cuenca Occidente, produce alrededor de unos 360.000 bpd, lejos del millón de barriles que se producían hace 15 años atrás.

Sin embargo, se proyecta una curva de crecimiento sostenido para los próximos años. Estima que la producción nacional cerrará este año en 1.3 millones de bpd, una cifra cercana al plan gubernamental de 1.35 millones de bpd. Para el próximo año, proyecta alcanzar los 1.5 millones de bpd, ascendiendo a 1.75 millones de bpd en el año 2028 y logrando los 2 millones de bpd para el año 2029. Hacia el año 2030, la producción se mantendría alrededor de los 2 millones de bpd, dependiendo directamente del desarrollo de la infraestructura. Mirando a un plazo más largo, entre los años 2040 y 2050, Jara Salas afirma que el país podría alcanzar una producción de 10 millones de bpd si todas las condiciones y las inversiones se alinean.

"El desafío no está en el subsuelo, tenemos 1.450 billones de Petróleo Original en Sitio (POES), y aplicando un factor de 20.89%, resulta en los 303 billones de Reservas Probadas ampliamente reportada en los medios locales e internacionales. El desafío está en la superficie", asegura.

Para lograr estas metas, explica que el país cuenta con un enorme potencial de reactivación rápida ya que, de los 30.000 pozos existentes en Venezuela, unos 9.000 están activos y 21.000 inactivos, de los cuales estima que unos 15.000 pozos se pueden reactivar.

Jara aclaró que existe una importante desconexión entre la información que se registra en el exterior —que suele reportar únicamente dos taladros de perforación activos pertenecientes a Chevron— y la realidad operativa del país. En la práctica, en Venezuela opera una flota diversa de equipos clasificados según su potencia y función específica.

En primer lugar, se encuentran los taladros de perforación, que son equipos de gran capacidad con potencias de entre 1.200 y 3.000 HP. Estos se utilizan para perforar pozos nuevos a profundidades que van desde los 8.000 pies en la faja hasta los 19,000 pies en el norte de Monagas, o entre 6.000 y 18.000 pies en el lago de Maracaibo. Actualmente hay entre 3 y 4 de estos equipos operativos en el país y en proceso de activarse 4 taladros más de perforación en los siguientes meses.

En segundo lugar, están los taladros de Workover, conocidos en Venezuela como "cabrias" o taladros de rehabilitación y reacondicionamiento (Ra/Rc). Estos equipos tienen una potencia de entre 550 y 1.500 HP y no perforan, sino que intervienen pozos existentes para renovar equipos de fondo o acceder a nuevas zonas productoras. Actualmente hay aproximadamente 5 operativos en todo el país.

En tercer lugar, se ubican los cabilleros, que son equipos de menor capacidad (normalmente de 300 HP) destinados a trabajos rutinarios en la faja y el occidente, como extraer tuberías, varillas (cabillas) o bombas de subsuelo dañadas. De estos hay cerca de 30 activos en todo el país.

En cuarto lugar, operan las unidades Flush by, que son taladros pequeños de 150 HP montados en una sola unidad, utilizados para trabajos básicos como extraer cabillas, pero sin potencia para sacar tuberías completas. Actualmente hay unos 20 operativos.

Finalmente, se encuentran las unidades de "snubbing", que son equipos especiales de workover que permiten trabajar con el "pozo vivo", manteniendo la presión mediante un sistema de sellos para evitar dañar la formación con fluidos de control. De estas unidades hay unas 3 operativas en el país.

El 90% de las empresas que prestan estos servicios de taladros, son empresas locales, habiendo en toda Venezuela, no menos de 15 empresas operativas en este rubro.

Es importante resaltar, que adicional al servicio que prestan los taladros, existen otros muchos equipos petroleros, que tambien incrementan la producción, conocidos como servicios especializados "rigless" (sin-taladro), como unidades de Coiled Tubing, Guaya Electrica (wireline), Cañoneo (perforating), Guaya Fina (Slickline), bombeo en frio o caliente (conocidos como HotOilers), equipos de fractura. Actualmente en Venezuela existe una flota operativa de no menos de 100 de estos equipos.

Según Jorge Jara Salas, los equipos activos representan aproximadamente el 40% del parque disponible en el país, mientras que el 60% restante está inactivo pero puede reactivarse en un lapso de 3 a 6 meses. De cara al futuro, Jara proyecta que en un plazo de 3 a 5 años se requerirá tener entre 150 y 200 taladros de perforación operando únicamente en la faja para desarrollar los recursos existentes.

Con más de 34 años de experiencia en el sector energético, Jorge Miroslav Jara Salas ha desarrollado una trayectoria internacional que combina operaciones de campo, gestión corporativa, emprendimiento y análisis tanto técnico como estratégico de mercados. Nacido en Perú hace 57 años, Jorge Miroslav Jara Salas se graduó como ingeniero de petróleo en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), en Lima, donde obtuvo el primer puesto de su promoción, y posteriormente cursó un MBA en la Rotterdam School of Management de la Erasmus University, en los Países Bajos, dentro de un programa de formación de directivos de la multinacional Schlumberger.

Su carrera profesional comenzó en Talara, en la costa norte peruana, y continuó en operaciones de servicios petroleros en otros países suramericanos hasta que, en 1997, Schlumberger trasladó a Jorge Miroslav Jara Salas a Venezuela. Desde bases como El Tigre y Maturín asumió la gerencia de una línea de servicios para el oriente del país y la Faja Petrolífera del Orinoco, coordinando equipos técnicos en entornos terrestres y lacustres de alta complejidad.

A partir de allí, Jorge Miroslav Jara Salas amplió su experiencia a escenarios cada vez más exigentes. En Nigeria estuvo al frente de operaciones en pantanos, tierra firme y mar profundo, en un contexto marcado por desafíos logísticos y de seguridad. Más tarde, en Brasil, lideró equipos involucrados en el desarrollo de proyectos en aguas profundas y ultraprofundas durante las primeras fases de exploración de los yacimientos gigantes del presal, uno de los polos de crecimiento más relevantes de la industria en las últimas décadas.

Tras esas etapas operativas, Jorge Miroslav Jara Salas pasó a ocupar posiciones corporativas. En Sugar Land, Texas, participó en la planificación global de personal técnico y proyectos para distintas regiones, y posteriormente fue responsable de las operaciones en varios países del entorno del mar Caspio, residiendo en Kazajistán y supervisando actividades en Turkmenistán, Azerbaiyán, Uzbekistán y Kirguistán. Esa experiencia le permitió integrar la perspectiva de campo con la toma de decisiones a escala regional en mercados de petróleo y gas muy diversos.

En la actualidad, Jorge Miroslav Jara Salas es presidente y director de Magnaccord Group SL, una corporación con sede en España dedicada a canalizar inversiones hacia proyectos de energía convencional y renovable en América Latina, donde actúa como puente entre capital global y activos energéticos en países como Brasil, Colombia y Perú. Actualmente, se desempeña también como columnista en diversos medios internacionales y lidera nuevos proyectos de inversión orientados al desarrollo de la Faja Petrolífera del Orinoco.