Texas produjo más de un cuarto del gas natural de EE. UU. en 2025

En 2025, las extracciones brutas de gas natural en Estados Unidos alcanzaron los 47.7 billones de pies cúbicos, con Texas aportando más de una cuarta parte del total naci

Texas se consolidó como un pilar fundamental en la producción de gas natural de Estados Unidos, al haber extraído más de una cuarta parte del total nacional en 2025. La producción bruta de gas natural en el país alcanzó los 47.7 billones de pies cúbicos, destacando la concentración de esta vasta producción en un puñado de estados clave.

Este impresionante volumen proviene mayoritariamente de formaciones de esquisto altamente productivas, como la Permian, Marcellus, Haynesville y Eagle Ford. Estos yacimientos han transformado la capacidad energética estadounidense, posicionándola como uno de los mayores productores a nivel mundial.

Según un análisis de Visual Capitalist, basado en datos de la Administración de Información Energética (EIA) de EE. UU., el mapa de producción de 2025 subraya la importancia de Texas y otras regiones productoras. Cabe destacar que, para cinco estados, se utilizaron las últimas cifras disponibles de 2024, lo que indica la magnitud y continuidad de la actividad extractiva en estas zonas.

Las "extracciones brutas" se refieren a la producción total del pozo, incluyendo todos los fluidos y gases antes de cualquier procesamiento. Este indicador es crucial para entender la escala de la actividad exploratoria y extractiva, así como el potencial de suministro de gas natural en el mercado interno y de exportación.

La robusta producción de gas natural en Estados Unidos, liderada por Texas, tiene implicaciones significativas para el mercado energético global. Un suministro constante y abundante desde EE. UU. influye en los precios internacionales y la dinámica de exportación de GNL, lo que indirectamente afecta las decisiones y estrategias de países latinoamericanos respecto a sus propios recursos energéticos y la seguridad de su suministro.

En suma, la capacidad productiva de Texas no solo afianza la independencia energética de Estados Unidos, sino que también subraya la vigencia y el impacto de las tecnologías de extracción no convencional en el panorama energético contemporáneo, marcando una tendencia que seguirá siendo relevante en los próximos años.