Departamento del Tesoro prohíbe a Venezuela remover directiva de Citgo
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos emitió la Licencia General Nº 52C, reemplazando la 52B, con el fin explícito de impedir que el Minis
El Gobierno de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, ha dado un paso firme para blindar la operación de Citgo Petroleum Corporation, la filial de refinación de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) en territorio estadounidense. La medida, oficializada mediante la Licencia General Nº 52C, prohíbe expresamente cualquier intento por parte del Ministerio de Hidrocarburos venezolano o de la propia PDVSA de remover o alterar la directiva actual de Citgo.
Esta nueva licencia sustituye a la Licencia General Nº 52B y subraya la determinación de Washington de preservar la gobernanza corporativa de la estratégica empresa. La acción de la OFAC se interpreta como una barrera legal para evitar que figuras como Delcy Rodríguez, u otros representantes del gobierno venezolano, ejerzan control directo sobre la cúpula administrativa de Citgo, lo que podría desestabilizar sus operaciones y su valor en el mercado.
Citgo, con sus refinerías y red de estaciones de servicio, es considerada uno de los activos más valiosos de Venezuela en el exterior y ha sido objeto de una intensa disputa política y legal durante años.
Desde la imposición de sanciones severas a PDVSA en 2019, la administración de los activos de Citgo ha estado bajo la tutela de una junta directiva designada por la oposición venezolana, reconocida por Washington. La OFAC, con su autoridad para regular transacciones con entidades sancionadas, ha jugado un rol crucial en la protección de Citgo contra posibles acciones del gobierno venezolano, incluyendo intentos de reemplazar a sus directivos por figuras afines.
Para el sector energético, esta licencia representa una consolidación de la política estadounidense de aislar financieramente al gobierno venezolano mientras se intenta salvaguardar el valor de Citgo. La prohibición de remover a la directiva busca garantizar la estabilidad operativa de la refinadora, vital para el suministro de combustibles en varias regiones de Estados Unidos, y evitar que el control caiga en manos que podrían comprometer su gestión eficiente o su eventual monetización en el futuro.
La decisión refuerza la posición de Estados Unidos sobre la legitimidad de la directiva actual de Citgo y envía una señal clara sobre los límites de la influencia venezolana sobre sus activos internacionales bajo el actual esquema de sanciones. La saga de Citgo continúa siendo un barómetro de las complejas relaciones diplomáticas y económicas entre ambos países, con profundas implicaciones para la industria petrolera.