Chevron: de la ventana petrolera al potencial gasífero argentino y el GNL
Chevron evalúa incorporar a Argentina en su estrategia global de Gas Natural Licuado (GNL), buscando ampliar su cartera y diversificar el suministro ante la volatilidad d
Chevron, una de las mayores empresas energéticas globales, ha puesto su mirada en el potencial gasífero de Argentina, incluyendo la posibilidad de desarrollar proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) en el país. Freeman Shaheen, presidente de Gas Global de la compañía, confirmó este interés durante la conferencia Gastech en Bangkok, indicando que Argentina figura entre las regiones donde Chevron busca expandir su cartera global de GNL.
Shaheen destacó las "buenas perspectivas en Argentina con el desarrollo de crudo y gas", colocando al país sudamericano en el mismo renglón que el Mediterráneo oriental, Australia y África para futuras inversiones, siempre sujetas a condiciones de capital, fiscales y regulatorias. Aunque no se mencionaron activos específicos, montos o plazos, la decisión estratégica de Chevron se enmarca en la necesidad de asegurar el suministro global. Los mercados de gas han experimentado interrupciones significativas en los últimos años, como la guerra en Ucrania y el conflicto con Irán, lo que ha afectado los volúmenes de Rusia y Qatar y ha ejercido presión sobre los precios del GNL.
La estrategia de Chevron apunta a la diversificación de origen y de estructuras contractuales para no depender excesivamente de un mercado spot con menor liquidez que el del crudo. La compañía busca ampliar su capacidad de GNL a 20 millones de toneladas anuales, contemplando tanto el desarrollo de proyectos propios como la compra de aproximadamente 4 millones de toneladas a terceros, una opción que podría ser compatible con el calendario de desarrollo de Argentina.
Chevron opera en Argentina desde 1999 y su posición actual en la Cuenca Neuquina se centra en tres bloques de Vaca Muerta: El Trapial-Este, donde posee el 100% de la operación tras adquirir la concesión a TotalEnergies en 2022; y Loma Campana y Narambuena, operados por YPF con Chevron como socia al 50%. Todos estos bloques están actualmente en la "ventana de petróleo" de Vaca Muerta.
El mayor compromiso local de Chevron hasta ahora ha sido una inversión de 13.800 millones de dólares en el desarrollo de crudo no convencional en El Trapial, presentada al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) el 2 de junio y aún pendiente de aprobación. Sin embargo, la expansión hacia el GNL presenta un desafío geológico. Los proyectos de licuefacción suelen requerir gas de la "ventana de gas" de Vaca Muerta, un tramo diferente al de los bloques actuales de Chevron. Esto implicaría adquirir nuevas superficies en la ventana de gas y desarrollar un nuevo calendario de perforación y conexión para construir volumen propio exportable.
A pesar de los desafíos, el interés de Chevron subraya el potencial de Argentina, particularmente de Vaca Muerta, no solo para el petróleo sino también para convertirse en un jugador relevante en el mercado global de GNL. La evaluación de la compañía podría acelerar la inversión en infraestructura gasífera y proyectos de licuefacción, transformando la matriz exportadora energética del país sudamericano en el mediano y largo plazo.