EE.UU. ve a Venezuela como una oportunidad para desplazar a Oriente Medio como centro petrolero mundial
Estados Unidos busca posicionar a Venezuela como el nuevo polo petrolero global para reducir la dependencia geopolítica de Oriente Medio, afirmó el secretario del Interio
Estados Unidos concibe la reactivación de la industria energética venezolana como una oportunidad estratégica para desplazar a Oriente Medio como el epicentro petrolero del planeta, según sostuvo este lunes el secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, en el marco de las reuniones ministeriales de Energía del Grupo de los 20 (G20) que tienen lugar en la ciudad de Houston, Texas. Pese a no integrar el bloque del G20, una delegación oficial de Venezuela encabezada por la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, asiste al encuentro internacional por invitación formal del gobierno del presidente Donald Trump, según confirmó la Casa Blanca.
Durante su permanencia en Houston, calificada como la capital petrolera norteamericana, los representantes venezolanos mantendrán sesiones de trabajo bilaterales, eventos paralelos organizados por las autoridades anfitrionas e intercambios con ejecutivos del sector corporativo global, quedando al margen únicamente de las reuniones ministeriales oficiales que se desarrollan a puerta cerrada.
En declaraciones concedidas a la cadena Fox News, Burgum aseveró que la presencia de la delegación suramericana “refleja el desplazamiento del centro geopolítico del petróleo fuera de Oriente Medio”. El alto funcionario añadió que “ante todas las dudas sobre posibles interrupciones del suministro en esa región, ese centro se está trasladando al hemisferio occidental”, en alusión a la reconfiguración del mercado global de hidrocarburos. Las deliberaciones del G20, que se extenderán hasta este miércoles, congregan a representantes de las principales economías del mundo —incluyendo a China, Japón y Alemania— así como a potencias petroleras entre las que destacan Canadá y Arabia Saudita.
La inserción de Venezuela en esta agenda diplomática se produce dos semanas después de la firma de un controvertido acuerdo energético binacional que otorga a Washington la asignación del 20% de la extracción de 17 campos estratégicos y una participación accionaria del 35% en la empresa matriz encargada de su desarrollo. La formalización del pacto ha impulsado anuncios de expansión por parte de corporaciones transnacionales como la estadounidense Chevron y la italiana Eni, en el marco del tutelaje ejercido por Washington tras la intervención militar de principios de año que derivó en la caída y captura del expresidente Nicolás Maduro.
El desplazamiento a Houston constituye al menos la tercera visita oficial realizada por la ministra Henao a esa metrópoli tejana en lo que va de año, dentro de la estrategia orientada a captar capitales privados e inversión corporativa internacional. Las reuniones del sector energético en Texas coinciden asimismo con una nueva ofensiva de desregulación ambiental promovida por la administración Trump, la cual contempla el anuncio formal sobre la derogación de los límites a las emisiones de gases de efecto invernadero para las centrales termoeléctricas en suelo estadounidense.