Protestas en Barinas por apagones: Cuestionan trato preferencial a Caracas en la crisis eléctrica

Este viernes, comunidades de Socopó, municipio Sucre de Barinas, protestaron en la Troncal 5 debido a los prolongados apagones que afectan la región. Los manifestantes ex

Este viernes, ciudadanos de comunidades populares de Socopó, municipio Sucre del estado Barinas, protagonizaron una protesta en la Troncal 5, específicamente en el sector La Pasarela. La movilización tuvo como motivo principal los persistentes y prolongados cortes de energía eléctrica que han afectado severamente la calidad de vida en la localidad, generando un profundo descontento entre los residentes. El reclamo central de los manifestantes se dirigió a una pregunta recurrente: "¿Por qué no le quitan la luz a Caracas?".

La situación en Socopó no es un incidente aislado, sino un reflejo de la profunda crisis que atraviesa el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en Venezuela. A lo largo y ancho del país, fuera de la capital, la población enfrenta un deterioro progresivo en la prestación del servicio eléctrico, con interrupciones que pueden durar horas e incluso días, impactando gravemente las actividades diarias y económicas de las comunidades.

Expertos del sector energético han señalado repetidamente la falta de inversión sostenida, el mantenimiento deficiente de la infraestructura, la obsolescencia de los equipos de generación y transmisión, así como la fuga de talento técnico, como las principales causas del colapso del SEN. Esta combinación de factores ha mermado la capacidad operativa y de respuesta del sistema, haciéndolo vulnerable a fallas constantes.

La queja de los barineses, que compara su situación con la de Caracas, pone de manifiesto una percepción generalizada de favoritismo hacia la capital. Aunque Caracas también sufre cortes, estos suelen ser de menor duración y frecuencia en comparación con los estados del interior, lo que genera un sentimiento de injusticia y desigualdad en el acceso a un servicio público básico.

Las consecuencias de los apagones son devastadoras para las zonas afectadas. Las interrupciones del servicio eléctrico no solo paralizan las actividades productivas y comerciales, sino que también afectan el suministro de agua (que a menudo depende de bombas eléctricas), la conservación de alimentos y medicamentos, y la seguridad ciudadana. La vida cotidiana se ve constantemente interrumpida, forzando a los ciudadanos a adaptarse a una realidad de escasez y precariedad energética.

Las protestas por la falta de electricidad se han convertido en una constante en diversas regiones de Venezuela, siendo un clamor de la ciudadanía por soluciones urgentes y equitativas. Los ciudadanos exigen al Estado venezolano y a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) que tomen medidas efectivas para restablecer un servicio eléctrico confiable y justo para todos, sin distinción de la región.

Este tipo de manifestaciones subraya la profunda brecha en la calidad de los servicios públicos entre Caracas y el resto del país, alimentando el descontento social y poniendo en evidencia la necesidad imperante de una reestructuración y una inversión significativa en la infraestructura energética para garantizar la estabilidad y equidad en el suministro eléctrico nacional.