El crudo WTI supera los 100 dólares ante la agudización de la crisis de suministro en Medio Oriente

El precio del crudo WTI ha superado los 100 dólares por barril por primera vez desde mayo, cotizando a 101.26 dólares el viernes, lo que representa un aumento semanal del

El precio de los futuros del petróleo crudo West Texas Intermediate (WTI) para octubre superó la marca de los 100 dólares por barril este viernes, situándose en 101.26 dólares. Este incremento marca un ascenso significativo de 10.04 dólares, equivalente a un 11.01% en la semana, alcanzando su nivel más alto desde el pasado mes de mayo.

La escalada del precio responde a una creciente preocupación por la profundización de la crisis de suministro en Medio Oriente. El contrato de WTI había cotizado tan bajo como 90.87 dólares antes de dispararse hasta los 104.46 dólares, su nivel más fuerte en meses. La semana anterior, los mercados evaluaban si las rutas alternativas y los cargamentos escoltados podrían mantener el flujo de petróleo del Golfo Pérsico y, así, mitigar la prima de riesgo de guerra.

Sin embargo, la situación ha tomado un giro más sombrío esta semana. Se ha registrado un aumento de los ataques a buques cisterna en las inmediaciones del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico vital para el transporte mundial de crudo. A ello se suman los ataques a instalaciones energéticas clave en Arabia Saudita, lo que ha elevado aún más la incertidumbre en la región.

La amenaza sobre el suministro de petróleo no se ha limitado al Golfo Pérsico, sino que se ha extendido hacia el Mar Rojo, una ruta marítima crucial para el comercio internacional. Esta expansión geográfica de los riesgos exacerba las preocupaciones sobre la capacidad de la región para garantizar un suministro estable de hidrocarburos a los mercados globales.

El WTI no logró romper la barrera de los 100 dólares simplemente por una coyuntura aislada, sino porque cada barril de petróleo producido en Medio Oriente se ha visto afectado por la inestabilidad. La persistencia de esta crisis de suministro sugiere que los mercados energéticos globales seguirán experimentando una alta volatilidad y presión alcista sobre los precios del crudo en el futuro cercano, con implicaciones directas para la economía mundial y los países importadores y exportadores de energía.