La AIE prevé demanda récord de carbón ante escasez de GNL por conflicto en Irán

La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha alertado que la demanda global de carbón alcanzará un nuevo récord este año. El alza de precios del Gas Natural Licuado (GNL)

La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha emitido una preocupante advertencia: la demanda mundial de carbón está encaminada a registrar un nuevo máximo histórico este año. Este incremento se debe principalmente al drástico aumento en los precios del Gas Natural Licuado (GNL), un fenómeno exacerbado por el bloqueo del Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial en el Golfo Pérsico.

El conflicto en la región de Irán ha provocado interrupciones significativas en el suministro de GNL, lo que ha disparado sus precios en los mercados internacionales. Ante esta situación, diversas economías se han visto forzadas a buscar alternativas energéticas para garantizar su suministro eléctrico, encontrando en el carbón una solución inmediata, aunque regresiva para los objetivos de transición energética global.

Según el informe “Coal Mid-Year Update 2026” de la AIE, mercados clave como China, India, Japón, Corea del Sur e incluso Europa, están incrementando su dependencia de las centrales eléctricas alimentadas con carbón. Esta tendencia subraya la interconexión de los mercados energéticos globales y cómo las perturbaciones en una fuente de energía pueden tener efectos dominó en otras, impactando directamente la seguridad del suministro.

A pesar de la inestabilidad en el Medio Oriente, la AIE aclara que la región no es un exportador significativo de carbón. Esto implica que, si bien el conflicto afecta el suministro de GNL proveniente de la zona, los envíos globales de carbón no se ven directamente impactados por la situación geopolítica en esa área específica, mitigando así una posible escasez adicional.

La situación actual resalta la fragilidad de la seguridad energética global y la dificultad de descarbonizar las economías en un contexto de alta volatilidad geopolítica. La persistente demanda de carbón, a pesar de los esfuerzos por reducir las emisiones y combatir el cambio climático, evidencia el complejo equilibrio entre la asequibilidad, la seguridad del suministro y la sostenibilidad ambiental.

Expertos del sector energético continúan monitoreando de cerca la evolución del conflicto y su impacto en los precios del GNL y otras commodities. La capacidad de las naciones para diversificar sus fuentes de energía y fortalecer sus infraestructuras de importación y almacenamiento será clave para mitigar futuras interrupciones y avanzar hacia un futuro energético más resiliente, aunque el camino actual presenta desafíos significativos.