PCR supera marca de perforación horizontal en Llancanelo, Malargüe, y proyecta planta de tratamiento

Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) anunció un avance significativo en su campaña de perforación en el yacimiento Llancanelo, Malargüe (Mendoza), alcanzando los 1.500 m

Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) ha marcado un hito en sus operaciones en el yacimiento Llancanelo, ubicado en Malargüe, provincia de Mendoza, al extender sus ramales de perforación horizontal hasta los 1.500 metros. Este avance supera los registros previos alcanzados por YPF y sienta las bases para un ambicioso plan que busca perforar pozos horizontales de hasta 2.000 metros durante el próximo año.

Además de los logros técnicos en perforación, la compañía ha revelado sus planes para la construcción de una planta de tratamiento de petróleo. Esta infraestructura es considerada esencial para el desarrollo futuro del área y su viabilidad a largo plazo, ya que se conectaría con el vital oleoducto Puesto Hernández-Luján de Cuyo, facilitando el transporte y procesamiento del crudo extraído.

Martín Brandi, presidente y CEO de PCR, confirmó la necesidad de estas inversiones estratégicas. “En algún momento necesitamos construir una planta de tratamiento de petróleo y conectarla con el oleoducto Puesto Hernández-Luján de Cuyo, para lo cual vamos a necesitar trabajar con YPF”, explicó Brandi. Agregó que la compañía está gestionando con la provincia de Mendoza una extensión en la vida útil de la concesión, indispensable para amortizar las cuantiosas inversiones en estas nuevas instalaciones.

El registro de la Secretaría de Energía indica una pausa de treinta y dos meses entre el último pozo iniciado por YPF en Llancanelo (octubre de 2022) y el primer pozo de PCR como concesionaria (junio de 2025). Entre esa fecha y noviembre de 2025, PCR inició siete pozos, de los cuales cinco horizontales y uno vertical se completaron con éxito. Uno de los pozos alcanzó una profundidad final de 2.651 metros, la mayor registrada en el padrón del área, que data de finales de los años sesenta.

A pesar de estos logros, Brandi señaló que los pozos en Llancanelo son “relativamente poco profundos”, con el reservorio a unos mil metros de profundidad. Esta característica presenta desafíos técnicos para extender los ramales horizontales más allá de los 1.500 metros actuales, haciendo que cada metro adicional represente un reto ingenieril significativo. Los incrementos en la profundidad final de los pozos horizontales son un reflejo directo del avance en la extensión de estos ramales.

El octavo pozo, iniciado el 2 de mayo de 2026 en una locación que había quedado abandonada, ha mostrado un rendimiento excepcional, consolidando la estrategia de PCR en la explotación de este yacimiento mendocino.