Argentina modifica el RIGI: Grandes inversiones energéticas y mineras requerirán aval de Cancillería y declaración por Malvinas
El Gobierno argentino ha reformado el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), estableciendo que todas las solicitudes de adhesión, cruciales para proyectos
El Gobierno argentino ha implementado una significativa modificación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un pilar para la atracción de capitales a proyectos de envergadura. A partir de ahora, toda solicitud de adhesión a este esquema, fundamental para el desarrollo de infraestructuras clave en los sectores energético y minero, exigirá la intervención obligatoria del Ministerio de Relaciones Exteriores y una declaración jurada por parte de los inversores en relación con las Islas Malvinas. Esta reforma, oficializada mediante el Decreto 868/2026, añade un criterio de política exterior a lo que hasta hoy eran decisiones meramente económicas.
El RIGI, creado por el Título VII de la Ley 27.742 (Ley Bases) y reglamentado por el Decreto 749/2024, ofrece a los Vehículos de Proyecto Único incentivos tributarios, aduaneros y cambiarios, así como estabilidad normativa por treinta años y protección de los derechos adquiridos. Este marco ha sido el instrumento principal para casi la totalidad de las grandes inversiones en Argentina, incluyendo proyectos estratégicos como el oleoducto VMOS, la planta de licuefacción de Southern Energy en Río Negro, y yacimientos mineros de gran escala como Los Azules, Vicuña y gran parte de la cartera de litio del país.
Actualmente, existen 23 solicitudes de adhesión al RIGI en evaluación, que representan una inversión potencial de 156.194 millones de dólares. Todos estos proyectos, sin excepción de sector ni de monto, quedan ahora expuestos al nuevo requisito de intervención de Cancillería. El decreto no establece un régimen transitorio, lo que implica que la exigencia rige de inmediato para cualquier permiso o concesión que se tramite bajo la Ley 17.319, que rige la actividad hidrocarburífera.
Nuevo Criterio de Política Exterior
La medida incorpora un inciso s) al artículo 47 del Anexo I del Decreto 749/2024, obligando al comité del régimen a solicitar la intervención de Cancillería "en todos los casos". El requisito alcanza no solo a los solicitantes directos, sino también a los accionistas directos e indirectos del vehículo de inversión. Estos deberán firmar una declaración jurada que prohíbe desarrollar actividad hidrocarburífera en la plataforma continental sin habilitación argentina, tener participación en sociedades que la desarrollen o contratar con ellas.
Esta disposición se enmarca en la reglamentación de la Ley 26.659, sancionada en 2011, que busca proteger los derechos soberanos de Argentina sobre sus recursos naturales en la plataforma continental adyacente a las Islas Malvinas. Según el presidente, el impulso para esta modificación surge del avance del proyecto "Sea Lion" en la región, lo que ha elevado la prioridad de esta cuestión diplomática en el ámbito de las inversiones.
El impacto para el sector energético es considerable, ya que añade una capa de complejidad y un escrutinio de política exterior a los procesos de aprobación de grandes inversiones. Los proyectos de petróleo y gas, renovables, electricidad y minería, que dependen en gran medida del RIGI para su viabilidad, deberán ahora navegar esta nueva dimensión diplomática. La exigencia se extiende a los accionistas, lo que puede generar desafíos adicionales para estructuras de inversión complejas y diversificadas. En definitiva, la modificación del RIGI representa un giro en la política de atracción de inversiones de Argentina, subordinando los criterios puramente económicos a consideraciones de soberanía y política exterior, especialmente en lo que respecta a la disputa por las Islas Malvinas. Esta decisión redibuja el panorama para los capitales que buscan desarrollarse en el país, especialmente en sus ricos sectores energéticos y mineros, introduciendo un nuevo factor de riesgo y evaluación para los inversores globales.