El mayor contrato industrial de Argentina LNG se adjudicará mediante subasta japonesa inversa

El mayor contrato industrial del proyecto Argentina LNG, que comprende la provisión de caños para dos gasoductos paralelos de 527 kilómetros, se resolverá a través de una

El mayor contrato industrial para la provisión de materiales del proyecto Argentina LNG, una obra de infraestructura energética crucial, se adjudicará mediante un innovador formato de subasta japonesa inversa. Este mecanismo, que el consorcio ya ha empleado con éxito en dos ocasiones anteriores, busca maximizar la competencia y la eficiencia en la asignación de recursos para el sector gasífero.

El contrato en cuestión abarca la provisión de los caños de acero necesarios para dos tendidos paralelos de 527 kilómetros: un gasoducto de 48 pulgadas, el de mayor diámetro en el país, y un poliducto de 24 pulgadas destinado al transporte de líquidos de gas natural y condensados. Estas infraestructuras son fundamentales para el desarrollo y la expansión de la capacidad de procesamiento y exportación de gas natural licuado (LNG) en Argentina.

Según estimaciones de Horacio Marín, este contrato de materiales representa un valor entre cinco y seis veces superior al de la obra civil del tendido, que fue adjudicada en julio por aproximadamente 1.200 millones de dólares. La licitación para los materiales se lanzó también en julio, y la adjudicación se prevé entre agosto y septiembre, destacando la magnitud económica de esta etapa del proyecto.

El formato de subasta japonesa inversa, adaptado por la compañía a partir de una sugerencia de ENI, concentra toda la competencia en una única tarde, eliminando cualquier instancia posterior de negociación. Los oferentes deben precalificarse técnicamente y firmar un contrato preliminar, asegurando que todos compiten bajo las mismas condiciones y solo por precio. Durante la puja, un escribano externo y representantes del consorcio operan desde una sala cerrada, mientras los participantes ofertan en línea. El proceso implica un precio de arranque y subsiguientes rebajas de un punto porcentual, con ventanas de ocho minutos para que los participantes acepten o se retiren, siendo cada aceptación vinculante.

La clave de este mecanismo reside en la asimetría deliberada de información: ningún oferente conoce cuántos competidores quedan en carrera, lo que incentiva la baja de precios. Esta estructura hace imposible cualquier pedido de igualación, como el que Tenaris intentó sin éxito en un contrato previo de Southern Energy. La transparencia y la presión competitiva son esenciales para asegurar las mejores condiciones para el proyecto.

Este método de adjudicación no solo impacta directamente en los costos del proyecto Argentina LNG, sino que también establece un precedente significativo para futuras grandes obras de infraestructura energética en la región. La elección de este formato subraya la búsqueda de eficiencia y la optimización de recursos en un sector estratégico como el de hidrocarburos, fundamental para el crecimiento económico de Latinoamérica.

La implementación de este tipo de subastas para contratos de gran envergadura refleja una tendencia hacia procesos de adquisición más transparentes y competitivos, garantizando la sostenibilidad y viabilidad de proyectos energéticos a largo plazo. Este es un paso decisivo en la construcción de una infraestructura robusta para el aprovechamiento de los vastos recursos gasíferos de Argentina.