Financial Times: Empresas vinculadas a Donald Trump se apresuran a cerrar contratos petroleros en Venezuela
Firmas con conexiones directas con la Casa Blanca avanzan en negociaciones para operar campos petroleros en Venezuela tras la reconfiguración política iniciada en enero,
Corporaciones con estrechos nexos políticos y financieros con la administración de Donald Trump avanzan en la concreción de acuerdos directos para explotar yacimientos de hidrocarburos en Venezuela. Un reporte de investigación publicado por el diario Financial Times revela que un grupo de firmas privadas busca capitalizar el control operativo que Washington ejerce sobre la industria energética venezolana, tras las reformas legales promovidas bajo la administración de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Entre las compañías que lideran esta ola de negociaciones se encuentra Sable Offshore, petrolera con sede en Houston que mantiene conversaciones avanzadas con el Gobierno venezolano para la asignación de campos. La vicepresidenta de políticas y asuntos comerciales de Sable, Brittany Kelm, se desempeñó hasta el mes pasado como asesora principal del Consejo Nacional de Dominio Energético de Trump. Kelm ha respaldado públicamente la inversión estadounidense en Caracas, mientras que la administración norteamericana utilizó previamente la Ley de Producción de Defensa para favorecer a Sable en sus operaciones costeras en California.
A la par de estos acercamientos, la empresa Primavera —coactivada por Fred Ehrsam, expresidente de Coinbase— formalizó el miércoles un contrato de desarrollo petrolero en el país. Ehrsam, quien aportó un millón de dólares al fondo de toma de posesión de Trump en 2025 y fue designado en marzo como asesor del Consejo de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca, ha participado activamente en foros financieros en Caracas promoviendo la captación de inversiones.
De acuerdo con la información recabada por el Financial Times, estas negociaciones son independientes del pacto marco de 65.000 millones de barriles asumido por Washington mediante la alianza con North American Blue Energy Partners (NABEP), la firma de Alejandro Betancourt. El despliegue empresarial se produce mientras el sector energético estadounidense ha inyectado decenas de millones de dólares a las campañas republicanas, en un contexto marcado por la urgencia de la Casa Blanca de incrementar la oferta petrolera ante el alza en los precios de los combustibles provocada por el conflicto en Irán.
El dinamismo comercial ha sobrepasado los límites del sector de los hidrocarburos. La firma Yorkville International Capital —una SPAC dirigida por Kevin McGurn, ejecutivo del grupo matriz de Truth Social— presentó solicitudes regulatorias para captar fondos destinados a minería, infraestructura y servicios financieros en el país. Asimismo, la aceleración en Caracas ha atraído a independientes como Hunt Oil Company, dirigida por el nieto del magnate H. L. Hunt, que formalizó un acuerdo con PDVSA para elevar la extracción de crudo, mientras que otras firmas como HKN Energy, vinculada a Ross Perot Jr., han suscrito memorandos de entendimiento.