Más allá de los ingresos: Las dudas del economista Ronald Balza sobre el pacto petrolero de 100 años anunciado por EE. UU.
El economista y decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (Faces) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Ronald Balza, analizó críticamente el reci
El economista y decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (Faces) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Ronald Balza, analizó críticamente el reciente acuerdo petrolero de 100 años anunciado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Cuestionó con dureza tanto las formas de su divulgación como las implicaciones geopolíticas, ambientales y financieras que este pacto representa para Venezuela.
Opacidad y falta de debate público
Para el profesor, el método de comunicación del acuerdo ha sido sumamente deficiente. "El modo como nos hemos enterado de todo es el peor, o sea, el hecho de saber por Twitter que hay un acuerdo firmado", señaló. Aunque el economista reconoce la importancia de la inversión privada y el capital externo frente al "pésimo uso de los recursos públicos" y la destructiva política de expropiaciones del gobierno de Hugo Chávez, advierte que la concentración de poder en el gobierno de los Estados Unidos o las alianzas con empresas de origen poco claro presentan riesgos similares.
"La manera como esto se ha hecho es muy mala", afirmó, criticando que las declaraciones de Washington precedan y contradigan a las de Caracas, y que los poderes públicos aprueben el pacto sin una discusión abierta de sus contenidos. Frente a esto, defendió que en una democracia las alianzas deben hacerse de modo transparente y con rendiciones de cuentas creíbles basadas en la división de poderes.
La ilusión de los millardos y la duda sobre la seguridad jurídica
El decano puso en perspectiva las grandes cifras financieras que rodean el anuncio. Explicó que los montos proyectados de entre 200 y 300 millardos de dólares no llegan a cubrir los 240 millardos de dólares en los que se estima la deuda externa venezolana. Además, precisó que para iniciar el proceso se requeriría una inversión inicial de 100 millardos de dólares.
Balza advirtió sobre el peligro de gestionar grandes recursos sin controles: "Tener muchos millardos de dólares no implica tener buen uso para ellos. Uno puede recibir un gran boom petrolero y terminar con una deuda enorme. En Venezuela ya ha pasado dos veces". Asimismo, cuestionó las garantías de transparencia ofrecidas por EE. UU., señalando que hasta la fecha no se ha hecho pública la información sobre las ventas de Venezuela a ese país, a pesar de la promesa de contar con una firma de auditores trimestrales.
Por otra parte, sembró dudas sobre la seguridad jurídica en el propio territorio estadounidense. Recordó que, tras el bombardeo de Caracas, Trump reunió a grandes corporaciones norteamericanas para plantear la inversión de 100 millardos de dólares, pero excluyó de las discusiones a una de las firmas más grandes por manifestar dudas sobre la seguridad jurídica. "Los temas de licitación no deberían depender de una reunión con el presidente de ningún país", sentenció.
Retórica de "patio trasero" y amenazas ambientales
Otro de los puntos más alarmantes para el analista es el tono político empleado por el mandatario estadounidense. Trump aseguró que con este acuerdo "había regresado la doctrina Monroe" y se refirió a Venezuela y al resto de América Latina como el "patio trasero" (backyard). "Eso no suele aparecer en un acuerdo comercial (...) Es más bien una amenaza a otros países del mundo sobre el hecho de que en Venezuela pues solamente están los Estados Unidos".
A la par de la geopolítica, mostró su preocupación por el impacto ecológico en las comunidades vecinas a los campos de explotación. Tras años de acumulación de coque y graves derrames petroleros por falta de mantenimiento durante las gestiones de Chávez y Maduro, el economista se preguntó: "¿Cuál será la preocupación del gobierno de los Estados Unidos por proteger el ambiente en Venezuela?". También alertó sobre el riesgo de que el conflicto activo entre EE. UU. e Irán termine expandiéndose hacia los campos petroleros venezolanos.
Un compás de espera internacional
Finalmente, Balza destacó que la reacción crítica inicial en las redes sociales demuestra que los venezolanos, aunque desean un acercamiento con las petroleras mundiales, rechazan que se haga bajo estas condiciones. A su juicio, esto "abre las puertas para negociaciones futuras en condiciones mejores para todas las partes".
Mientras tanto, anticipa que otros actores internacionales, como China, actuarán con paciencia y esperarán a ver avances reales antes de fijar una posición, conocedores del estilo volátil de Trump en la arena internacional. "En el medio de todo eso estamos nosotros", concluyó.