La Inteligencia Artificial podría generar US$230 mil millones para empresas de petróleo, gas y servicios, según McKinsey

Según McKinsey & Company, la Inteligencia Artificial (IA) tiene el potencial de desbloquear hasta 230 mil millones de dólares en valor para las empresas del sector de pet

La inteligencia artificial (IA) tiene el potencial de generar hasta 230 mil millones de dólares en valor para las empresas de petróleo, gas y servicios de campos petroleros (OFSE), según un informe reciente de McKinsey & Company. Este significativo impacto se lograría a través de mejoras en la eficiencia operativa y la optimización de procesos en toda la cadena de valor energética.

El informe destaca que, aunque el sector energético ha explorado la digitalización por años, la IA representa una nueva ola de oportunidades para desbloquear valor económico a una escala sin precedentes. Este monto, de 230 mil millones de dólares, subraya la magnitud de la transformación que la adopción estratégica de la IA podría traer a una industria intensiva en capital y operaciones complejas.

Sin embargo, el camino hacia la plena realización de este potencial no está exento de obstáculos. Representantes de McKinsey señalaron que el principal desafío para las empresas radica en definir dónde concentrar sus esfuerzos de implementación de IA, cómo escalar estas iniciativas de manera efectiva y cómo compartir el valor generado.

Un aspecto crítico mencionado por los expertos de McKinsey es la dificultad de adaptar los modelos contractuales existentes. La eficiencia inherente que la IA promete a menudo reduce la cantidad de actividad que muchos contratos actuales recompensan, creando una fricción entre los nuevos paradigmas de optimización y las estructuras comerciales tradicionales de la industria.

Para aprovechar plenamente los beneficios de la IA, las compañías del sector de petróleo, gas y OFSE deberán no solo invertir en tecnología, sino también repensar sus estrategias de implementación, modelos de negocio y marcos contractuales. Esto implica una colaboración más estrecha entre operadores y proveedores de servicios, enfocándose en resultados y valor compartido en lugar de volúmenes de actividad.

La integración de la inteligencia artificial promete no solo optimizar la exploración y producción, sino también mejorar la seguridad, reducir costos y minimizar el impacto ambiental. La clave estará en la capacidad de la industria para superar los desafíos de concentración, escalabilidad y redefinición del valor para asegurar un futuro más eficiente y sostenible.