Phoenix Global Resources invertirá US$ 6.000 millones y se adherirá al RIGI para expandir operaciones en Vaca Muerta
Phoenix Global Resources, bajo el control de Mercuria Energy Group, planea una inversión de US$ 6.000 millones para expandir sus operaciones en el flanco este de Vaca Mue
Phoenix Global Resources, la productora petrolera controlada por la firma de trading con sede en Ginebra Mercuria Energy Group, anunciará en los próximos días su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por un monto de US$ 6.000 millones. Esta significativa inversión está destinada al desarrollo del flanco oriental de Vaca Muerta y a un activo adicional que la compañía está próxima a adquirir, según anticipó su CEO, Pablo Bizzotto. Con este movimiento, Phoenix se posiciona como uno de los primeros operadores medianos en sumarse al RIGI petrolero, un régimen al que también Tecpetrol y Pampa Energía han confirmado que presentarán propuestas multimillonarias.
El CEO de la compañía, Pablo Bizzotto, explicó que, dado que el RIGI computa inversiones de forma retroactiva desde su entrada en vigor en 2024, cerca de US$ 1.000 millones ya fueron desembolsados, lo que significa que la cifra total del plan plurianual asciende a unos US$ 5.000 millones adicionales. Actualmente, Phoenix Global Resources produce alrededor de 22.000 barriles diarios, según datos de la propia empresa. El plan contempla un impresionante crecimiento del 260% hacia finales de la década, proyectando alcanzar cerca de 79.000 barriles diarios hacia 2030. Esto implicaría una tasa de expansión anual sostenida de aproximadamente 29% durante cinco años, una trayectoria de escala similar a la ejecutada por Vista Energy entre 2020 y 2024 en el mismo play, aunque con áreas de mayor madurez en el núcleo de la formación.
La apuesta técnica de Phoenix se centra en el flanco oriental de Vaca Muerta, una zona que, si bien no es el corazón del play, presenta características particulares. Este flanco tiene menor profundidad de enterramiento y presiones de yacimiento más bajas en comparación con el núcleo histórico de desarrollo, donde la densidad de pozos ya alcanzó niveles altos y la disponibilidad de acreaje escasea. Estas condiciones pueden traducirse en costos de perforación inferiores por pozo, aunque con rendimientos iniciales menores y curvas de declinación más pronunciadas.
La viabilidad económica de estas áreas depende en gran medida de precios sostenidos del petróleo. A los niveles actuales del Brent, que superó los US$ 110 por barril al 30 de marzo en el contexto de un conflicto bélico en Irán, el margen de ganancia es amplio. Sin embargo, en escenarios de US$ 80-85 por barril, el proyecto se vuelve más ajustado en los sectores menos productivos. Para escalar la producción y alcanzar sus ambiciosos objetivos, Phoenix analiza incorporar un tercer equipo de perforación a sus operaciones.