Venezuela, cofundadora de la OPEP, evalúa su posible salida con apoyo de EE. UU.
Venezuela, uno de los miembros fundadores de la OPEP, está considerando retirarse de la organización, una decisión que, según reportes de Bloomberg, cuenta con el aparent
Venezuela, nación cofundadora de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), se encuentra evaluando seriamente su posible retiro del bloque, una decisión que, según fuentes familiarizadas con las discusiones, cuenta con el visto bueno de Estados Unidos. Esta eventual salida, que aún no ha sido formalmente decidida por Caracas, marcaría un hito significativo en la historia de la organización y en la política energética venezolana.
La deliberación sobre la permanencia de Venezuela en la OPEP se produce más de seis décadas después de su rol crucial en la creación de la entidad. Bloomberg reportó el viernes sobre estas consideraciones, citando a personas cercanas a las conversaciones que incluso han involucrado a funcionarios estadounidenses, lo que añade una capa geopolítica a la decisión.
Actualmente, Venezuela tiene una producción de aproximadamente 1.117 millones de barriles por día (bpd) de acuerdo con fuentes secundarias de la OPEP a julio. Es importante destacar que el país sudamericano se encuentra exento de las cuotas de producción impuestas por la OPEP, una situación que ha prevalecido debido a diversas circunstancias internas y sanciones internacionales.
Una eventual salida de Venezuela de la OPEP podría tener repercusiones en el mercado petrolero global, aunque el impacto en la oferta directa sería limitado dado el volumen actual de su producción en comparación con los principales exportadores. Sin embargo, el valor simbólico y político de esta partida para una nación que fue un pilar del cartel es considerable.
La posibilidad de que Venezuela se separe de la OPEP subraya las complejidades políticas y económicas que enfrenta el país, así como la evolución de sus relaciones internacionales en el ámbito energético. La decisión final, de concretarse, podría redefinir la estrategia petrolera de Caracas y su interacción con los mercados internacionales, más allá de las directrices del bloque.