Chevron y firmas estadounidenses avanzan en acuerdos millonarios para ampliar su presencia en los yacimientos de Venezuela

Chevron y otras compañías energéticas estadounidenses ultiman acuerdos de inversión multimillonarios para el sector petrolero en Venezuela, según reportó The Wall Street

La corporación petrolera estadounidense Chevron y otras firmas energéticas de Estados Unidos se encuentran cerca de concretar acuerdos multimillonarios para invertir en los campos petroleros de Venezuela, según reportó este viernes The Wall Street Journal.

De acuerdo con el informe periodístico firmado por Collin Eaton, que cita a fuentes cercanas a las negociaciones, Chevron estaría próxima a cerrar un pacto para expandir sus operaciones operativas e incorporar dos nuevos campos de crudo pesado a su portafolio en el país.

Actualmente, la compañía opera en el territorio nacional mediante tres empresas conjuntas (joint ventures) en alianza con Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), manteniéndose como la única gran petrolera estadounidense con actividad directa de extracción en el país.

Expansión operativa y participación de empresas de servicios

La concreción de estos acuerdos representaría un hito en la ampliación de la huella operativa de Chevron dentro del sector energético local, coincidiendo con la estrategia de Washington para impulsar la recuperación de una industria que ha experimentado un prolongado declive en su capacidad productiva.

El reporte de The Wall Street Journal señala además que Halliburton, una de las principales multinacionales de servicios petroleros, mantiene conversaciones paralelas para respaldar las actividades de campo. La participación de Halliburton se enfocaría en la provisión de equipos de perforación, tecnología de completación y servicios de ingeniería requeridos para la reactivación y recuperación de pozos.

Contexto político e interés de mercado

Las negociaciones se producen tras varios meses de conversaciones y perfilan un resultado relevante en términos económicos y políticos para la administración del presidente Donald Trump, la cual ha promovido una mayor inserción del capital y las empresas de servicios estadounidenses en la industria energética venezolana.

El interés del empresariado estadounidense responde al objetivo de dinamizar la producción en un país que alberga las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero cuyos campos e infraestructura de superficie demandan inversiones de gran escala para recuperar sus niveles históricos de extracción.