Caída del tráfico de tanqueros en el estrecho de Ormuz ante las amenazas entre EE. UU. e Irán

El tráfico de tanqueros en el Estrecho de Ormuz experimentó una marcada disminución durante el fin de semana, con menos de 20 embarcaciones cruzando este vital punto de e

El tráfico de tanqueros a través del Estrecho de Ormuz experimentó una marcada debilidad durante el pasado fin de semana, con menos de 20 embarcaciones cruzando este punto de estrangulamiento vital para el comercio mundial de petróleo. Esta disminución coincide con una nueva escalada de amenazas entre Irán y Estados Unidos, lo que genera preocupación en los mercados energéticos globales.

El Estrecho de Ormuz es una ruta marítima crucial, por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo crudo y productos petrolíferos licuados comercializados por vía marítima a nivel mundial. La inestabilidad en esta región, exacerbada por las tensiones geopolíticas, tiene el potencial de afectar significativamente el suministro global y los precios de los hidrocarburos.

Según datos de Kpler, citados por Reuters, la actividad fue particularmente baja el fin de semana. El sábado, solo 13 tanqueros realizaron el tránsito, mientras que el domingo la cifra se redujo drásticamente a solo cuatro embarcaciones. Estas cifras contrastan con los 16 tanqueros que pasaron por el estrecho el viernes y el único buque de crudo de gran tamaño (VLCC) que salió de Ormuz el jueves, lo que indica una desaceleración repentina y notable.

En una perspectiva semanal, hasta el 21 de agosto, un total de 103 embarcaciones ingresaron al Estrecho de Ormuz, mientras que 89 lo abandonaron. Aunque la cifra semanal puede parecer elevada, el descenso abrupto del fin de semana subraya la sensibilidad del tráfico marítimo a las declaraciones y acciones geopolíticas en una región ya volátil.

El impacto de esta situación en el sector energético es considerable. Una interrupción o la percepción de un riesgo elevado en el Estrecho de Ormuz puede llevar a un aumento en los costos de los seguros para los buques, mayores tiempos de tránsito al buscar rutas alternativas más largas y, en última instancia, presiones al alza sobre los precios internacionales del petróleo. La incertidumbre sobre la capacidad de Irán para cumplir sus amenazas de cerrar o interrumpir el paso mantiene en vilo a las compañías navieras y a los mercados de futuros de petróleo.

Esta situación reitera la vulnerabilidad de las cadenas de suministro energéticas globales ante los conflictos geopolíticos. Los actores del mercado y los gobiernos estarán atentos a cualquier desarrollo en las relaciones entre Washington y Teherán, ya que la estabilidad del flujo petrolero a través de Ormuz es fundamental para la economía mundial y la seguridad energética.