El gas asociado de Vaca Muerta se duplicó en 2025 y tocó nuevo récord en enero de 2026: ¿se puede monetizar este subproducto del boom petrolero?

La producción de gas asociado en Vaca Muerta, Argentina, alcanzó un récord histórico de 26,7 millones de metros cúbicos diarios en enero de 2026, impulsada por el crecimi

La formación Vaca Muerta en Argentina continúa marcando hitos en el panorama energético regional. En enero de 2026, la producción de gas asociado, un subproducto inevitable de la extracción de petróleo, alcanzó un récord histórico de 26,7 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d). Este volumen, que se duplicó durante 2025, no solo refleja la aceleración del boom del shale oil en la región, sino que también plantea una crucial pregunta para la industria: ¿cómo monetizar eficazmente este valioso recurso?

Según un análisis de Nicolás Arceo, director de la consultora Economía y Energía, el crecimiento interanual del gas asociado durante 2025 fue de aproximadamente un 45%. Este incremento se concentró en la "zona caliente" de Añelo, así como en proyectos que combinan ventanas de petróleo y condensados, como La Calera, operado por Pluspetrol en alianza con YPF. Lo distintivo de este gas es su riqueza en componentes de alto valor, conocidos como Líquidos del Gas Natural (LGN), que incluyen etano, propano, butano y pentanos. A diferencia del gas seco de otros yacimientos, el gas asociado presenta un bajo costo marginal y su volumen escala en perfecta sintonía con la expansión de la producción de shale oil.

Este volumen récord, sin embargo, no está exento de desafíos. La sobreoferta estacional, particularmente en los meses de menor demanda (como el verano), ha provocado caídas drásticas en los precios spot, llegando a valores históricamente bajos y forzando el cierre temporal de pozos. No obstante, la industria ve en el gas asociado una inmensa oportunidad de negocio. Proyectos ambiciosos como Vaca Muerta Liquids, liderado por Pluspetrol, y Argentina LNG, una iniciativa conjunta de YPF con ENI, XRG y ADNOC, buscan capturar este recurso para su fraccionamiento en LGN y posterior licuefacción para la exportación.

La monetización exitosa del gas asociado no solo diversificaría la matriz energética argentina, sino que también potenciaría su ya creciente superávit energético. Durante enero-octubre de 2025, este superávit alcanzó los 6.068 millones de dólares, superando el total de 2024, con proyecciones de escalar a entre 8 y 10 mil millones de dólares en 2026, impulsado por Vaca Muerta. La capacidad de transformar este "subproducto" en un componente clave de exportación consolidaría a Argentina como un jugador relevante en el mercado energético global, aprovechando al máximo el potencial de su formación no convencional.