Javier Blas: Diez reflexiones urgentes sobre el conflicto entre EE.UU. e Irán y el pronóstico inmediato del precio del petróleo

El columnista Javier Blas, especialista en energía, analiza las profundas implicaciones del conflicto entre Estados Unidos e Irán en los mercados petroleros globales. Bla

El especialista en energía y commodities, Javier Blas, ha ofrecido una serie de diez reflexiones urgentes sobre la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, y su impacto inminente en los mercados petroleros globales. En un análisis fechado el 28 de febrero de 2026, Blas, conocido por sus agudas columnas y publicaciones, subraya la posibilidad de una guerra rápida y sus consecuencias inmediatas en el suministro y el precio del crudo, destacando una complacencia peligrosa por parte de la Casa Blanca.

Blas critica la confianza excesiva de la administración estadounidense, que parece basarse en la experiencia del "12-Day War" de 2025, cuando bombardeos a instalaciones nucleares iraníes solo generaron un alza temporal en los precios del petróleo. "Que Trump haya bombardeado Irán el año pasado sin que los precios del petróleo se dispararan no significa que pueda hacerlo de nuevo", advierte el experto. Aunque la producción récord de shale oil en EE.UU. ha otorgado una "supremacía energética" temporal, reduciendo la dependencia de Oriente Medio y permitiendo mayor libertad militar, esta ventaja es vulnerable ante una escalada del conflicto, creando una relación directa entre esta autosuficiencia y la audacia geopolítica.

El Estrecho de Ormuz sigue siendo el punto de mayor riesgo, por donde transitan diariamente 20 millones de barriles de petróleo, equivalentes al 19-20% del consumo global, principalmente con destino a Asia. Blas ha insistido, a través de gráficos y mapas, que un cierre o incluso una interrupción preventiva por temor podría disparar los precios hasta los 125 dólares por barril o más en escenarios extremos. De hecho, en febrero de 2026, el tráfico de buques cisterna se detuvo preventivamente, y más recientemente, Irán anunció su intención de cerrar el Estrecho. Sin embargo, Blas advierte que las herramientas de Irán van más allá de Ormuz, incluyendo misiles balísticos, ataques a instalaciones petroleras en el Golfo (Arabia Saudita, EAU) y el uso de proxies regionales.

A pesar de la inclusión de una prima geopolítica en el precio del Brent (estimada en 7 a 10 dólares por barril en picos recientes), el mercado parece asumir una resiliencia inusual atribuida al shale, bajo la premisa de que "esta vez es diferente". No obstante, Blas es contundente al señalar que el potencial de alza de los precios es "prácticamente inevitable" si el conflicto desemboca en una guerra abierta, lo que podría significar una duplicación del valor actual del crudo, impactando la economía global y desafiando la aparente tranquilidad de los mercados.