Yones Molina: El colapso eléctrico en Venezuela se convierte en un crimen de Estado

El coordinador de Comunicaciones de Vente Mérida, Yones Molina, ha declarado que la persistente crisis de los servicios públicos, especialmente el colapso eléctrico en el

La crisis de los servicios públicos en el estado Mérida, Venezuela, ha alcanzado niveles insostenibles, sumiendo a la población en una situación crítica que afecta cada aspecto de su vida cotidiana. Yones Molina, coordinador de Comunicaciones de la organización política Vente Mérida, ha elevado una contundente denuncia al respecto, afirmando que el prolongado y devastador colapso del sistema eléctrico ha dejado de ser una simple falla operativa para transformarse en lo que él describe como un "crimen de Estado". Esta declaración resalta la profundidad del deterioro infraestructural y la percepción de una gestión negligente o intencionada por parte de las autoridades.

La escasez crónica de electricidad en Mérida, al igual que en gran parte del territorio venezolano, se manifiesta a través de prolongados cortes de energía que pueden durar horas e incluso días, afectando hogares, comercios e instituciones. Esta intermitencia no solo impide el desarrollo económico y social, sino que también compromete la seguridad, la salud y el bienestar general de los ciudadanos. La falta de mantenimiento, la obsolescencia de los equipos y la ausencia de inversión en la infraestructura energética son factores recurrentes señalados por expertos y la población como causas fundamentales de esta debacle.

Molina y Vente Mérida argumentan que la incapacidad o falta de voluntad del Estado para resolver esta problemática, a pesar de las repetidas denuncias y el impacto directo en la vida de millones de venezolanos, configura una acción u omisión con consecuencias tan graves que amerita la calificación de crimen. Esta perspectiva busca responsabilizar directamente a las altas esferas gubernamentales por el sufrimiento y las pérdidas generadas por el deficiente suministro de un servicio tan esencial como la electricidad, considerado un derecho fundamental.

El colapso eléctrico forma parte de una crisis más amplia de servicios públicos en Venezuela que incluye la escasez de agua, problemas con el suministro de gas doméstico y deficiencias en las telecomunicaciones. La situación en Mérida es un reflejo de un patrón nacional que ha llevado al país a experimentar una regresión significativa en su calidad de vida, afectando su desarrollo y capacidad productiva. La demanda de soluciones urgentes y la rendición de cuentas por parte de las autoridades resuenan con fuerza en una sociedad que clama por el restablecimiento de condiciones mínimas de habitabilidad.